Lo nuevo de Vargas Llosa: Cinco esquinas

Mario Vargas Llosa nos presentó en el 2016 su última novela hasta el momento, Cinco esquinas, publicada por la editorial Alfaguara. El escritor posee una doble nacionalidad al ser originario de Perú y nacionalizarse como español en los años 90. Es autor de libros catalogados clásicos contemporáneos como “La ciudad y los perros”, La casa verde”, “Conversación en la catedral”, “La fiesta del chivo” y “La guerra del fin del mundo” Vargas Llosa también es catedrático, político e intelectual.

La historia de esta novela comienza con una catarsis sexual entre dos amigas: Marisa y Chabela, esposas del Ing. Enrique Cárdenas –Quique, para su mujer y los amigos- y del abogado Luciano, respectivamente.

“¿Había despertado o seguía soñando? Aquel calorcito en su empeine derecho estaba siempre allí, una sensación insólita que le erizaba todo el cuerpo y le revelaba que no estaba sola en esa cama. […]Chabela, sin moverse del sitio, había levantado el brazo y ahora Marisa sintió que sobre su mano apoyada en el muslo de aquélla se posaba la mano de Chabela. ¿Se la iba a retirar de un tirón? No, al contrario, con suavidad, se diría cariño, Chabela, entreverando sus dedos con los suyos, arrastraba ahora la mano con una leve presión, siempre pegada a su piel, hacia su entrepierna. Marisa no creía lo que estaba ocurriendo. Sentía en los dedos de la mano atrapada por Chabela los vellos de un pubis ligeramente levantado y la oquedad empapada, palpitante, contra la que aquélla la aplastaba. Temblando de pies a cabeza, Marisa se ladeó, juntó los pechos, el vientre, las piernas contra la espalda, las nalgas y las piernas de su amiga, a la vez que con sus cinco dedos le frotaba el sexo, tratando de localizar su pequeño clítoris, escarbando, separando aquellos labios mojados de su sexo abultado por la ansiedad, siempre guiada por la mano de Chabela, a la que sentía también temblando, acoplándose a su cuerpo, ayudándola a enredarse y fundirse con ella.”

Luego de este primer capítulo; la trama central de la novela comienza cuando un personaje peculiar, tato por la forma en la que viste como por sus extrañas ambiciones, visita al ingeniero Cárdenas con la intención de sacarle dinero, el personaje se llama Rolando Garro y es el director de una de las revistas más amarillistas del país: Destapes. Quique, al negarse, se ve amenazado con unas fotos comprometedoras que llegaron al poder de Rolando; la historia gira entorno a esa amenaza, centrándose en la vida de los cuatro personajes mencionados, en Garro y su equipo, de donde salen personajes entrañables como el fotógrafo Cerefino o la apodada Retaquita, y, aunque en menor medida, también se nos presentan a otros personajes que de principio no tienen nada que ver con la trama central, pero que poco a poco se meten –sin ellos quererlo- en ésta, hablo de Juan Peineta, un antiguo recitador de poesía que lo perdió todo por culpa de Garro, de Willy el ruletero y Crecilda, ambos amigos de Juan, y hasta conocemos a un gato de nombre Ceraín. Ellos pertenecen a la clase más baja del Perú, es importante hacer esta aclaración, ahora digo por qué.

Conforme el libro avanza, sabemos que los hechos ocurren en el año 2000, en las últimas semanas de la dictadura de Alberto Fujimori, personaje fundamental en la historia, pues, aunque sólo es mencionado, la ficción que se nos presenta es una pieza clave para la consumación de su periodo. El libro en sí es una crítica a esos duros tiempos, a la fuerza con la que Fujimori se imponía y a la manera en que su aliado, el también conocido Doctor Montesinos, usaba la prensa amarillista como arma política de desprestigio y distracción de la sociedad, Destapes cumple esa función dentro de la novela, que bien puede estar basada en la real Aja!

Como mencionaba arriba, es importante mencionar las diferentes clases sociales a las que pertenecen los personajes, pues van desde lo más rico del país hasta los que van a desayunar a comedores populares. Y esta característica nos muestra dos cosas, la primera, el ambiente realista que enmarca la novela, muy bien logrado no sólo en esta historia, sino en varias del autor, el género realista es su sello. Lo segundo que nos muestra es lo bien logrado que está el libro al hacer que, aunque sea en las antípodas sociales del país, los personajes coexistan, unos en grandes casa llenas de comodidades y otros sufriendo de pobreza.

“Chabela pensó apenada que faltaban todavía varios meses para que volviera el verano. Extrañó su casita de playa en la Quipa, los baños en el mar, las largas caminatas en la arena. No había dormido muy bien anoche, se sentía algo cansada. ¿Nadaría un poco en la piscina de agua temperada? No, más bien se echaría otro rato a la cama.”

Pag. 116

“Iba tres o cuatro veces por semana a almorzar al comedor popular que las carmelitas descalzas tenían en su monasterio de nuestra señora del Carmen Alto. La comida no era sustanciosa, pero tenía la ventaja de ser gratuita. Había que hacer una larga cola, entre nubes de pobres; mejor llegar temprano pues la entrada era limitada, no más de cincuenta en cada turno, y muchas personas se quedaban sin entrar.”

Pag. 131

 

Desde los lugares bien acomodados del Perú, como San Isidro, hasta los más marginados como Cinco Esquinas, Vargas Llosa nos regala una historia que se mueve entre lo erótico (pues habrán más encuentros entre Marisa y Chabela), lo policiaco, con las fotos de Quique y todo lo que desembocan, el Thriller, al ocurrir un misterioso hecho que acaba con la vida de un personaje y, como ya he dicho antes, todo eso envuelto en el género realista.

Sin duda, una gran novela que nos dejó el 2016.

 

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