Satán rechazó mi alma | Reseña

Ximena Ixchel González Jácome*

Juan Carlos Hidalgo es un escritor que ha experimentado tanto en la poesía, con poemarios como Suave como el peligro (2010), Combustión no espontánea (2011); como en la novela con Rutas para entrar y salir del Nirvana (2012) y La vida sexual de P. J. Harvey, coescrita con Ilallalí Hernández (2014). Actualmente es colaborador de las revistas Marvin, La mosca, Variopinto e Indie-rocks y los diarios Milenio Hidalgo y Reforma, entre otras publicaciones.

En su narrativa también se halla el cuento con el libro Satán rechazó mi alma (2016), donde crea y reúne diversos relatos cuyos protagonistas son algunos personajes de la era del afterpop, y mediante estos personajes crea narrativas que encarnan la homogénea mezcla que son la música y la literatura desde prácticamente siempre, específicamente con la música de los 80’s, 90’s y 2000, con artistas como Gustavo Cerati, Daniel Johnston,Amy Winehouse, etcétera.

Podemos referirnos al afterpop como Generación Nocilla, una generación de escritores nacidos en los 70’s con un planteamiento revolucionario marcado por el internet (dejándolo en palabras de Nuria Azancot para El Cultural). Esto es algo relevante ya que en varios de los cuentos el autor transmite ese deseo de provocar un cambio con la música desde la perspectiva de varios de sus protagonistas. Esta revolución no es del tipo política, sino que se refiere a una revolución en las formas de hacer música y literatura, una revolución enfocada en las preguntas ¿qué es?, ¿cómo?, y ¿para qué?

Este es un planteamiento que puede percibirse desde el primer cuento, titulado “Mezcal con soda y otros tóxicos”, en el que se habla del movimiento que se dio en Puebla llamado Ultracostumbrismo:

“Trata de mostrar que la literatura no tiene por qué sacralizarse ni ser de aula ni púlpito; debe ser una literatura llena de emotividad, festiva y lúdica, repleta de la vitalidad con la que los universos se construyen. […] El Ultracostumbrismo eyacula imágenes de colores y desenreda los matices de la vida, para enmascararlos de forma distinta cada vez que se sienta a contar una historia; porque no hay mejor muerte que la de morir escribiendo.”

Satán rechazó mi alma. Página 16.

En palabras de uno de sus precursores, Ricardo Cartas Figueroa, el Ultracostumbrismo es un movimiento simplemente literario que busca la emotividad y la unión de los polos opuestos que llamamos “alta cultura” y la “cultura popular” —aunque sería importante definir qué es una u otra cosa, no es algo que podrá abordarse aquí, y sin embargo se logra entender, o bien imaginar, a qué podría llevar esta idea—. Si bien se habla de este movimiento únicamente en el primer cuento, significa un buen punto de partida para el resto de los relatos, ya que nos habla de un movimiento que no salió de la ciudad en que nació, pero que surge con la simple intención de intercambiar ideas sobre la literatura; y eso es lo que hace Hidalgo en Satán rechazó mi alma, el libro entero es un intercambio de ideas sobre la música y la literatura como un conjunto.

Estas expresiones están presentes en cada uno de los cuentos que componen el libro, unas más sutiles que otras —las mismas narraciones lo son—. Hidalgo es constante en cada uno de las historias que narra al retratar el significado que tenía la música en cada uno de los personajes que recrea, y el papel de la literatura en su música.


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Uno de los cuentos en los que más se aprecia esto es “Los inagotables Bed-ins de Leah y Lee”,  en el que usa a Ronald Lee y Leah Singer, e intenta recrear fragmentos de la pareja en relación a la música y poesía que crean al mismo tiempo. Ronald Lee es, además, un personaje importante de la música  –desde los 80’s hasta nuestros tiempos–, que guarda una gran relación con la literatura, pues ha estado siempre presente en su música desde sus primeras composiciones hasta Some Writings on Music and Musicians, que es un libro en el que reúne varios textos que escribió sobre personajes icónicos de la música como John Cage, Kurt Cobain, Bob Dylan, entre otros.

La elección de personajes tan particulares sobre los que partir para sus narraciones es un elemento más de atracción para el lector. El imaginar mediante estas ficciones la forma en que estas personas percibían o perciben su arte —o bien imaginar la manera en que Juan Carlos Hidalgo percibía el arte de estos personajes— es una experiencia interesante.

Satán rechazó mi alma. Juan Carlos Hidalgo. Ciudad de México, México: Editorial Nitro-Press, 2016.


*Ximena Ixchel González Jácome. Actualmente estudia la Lic. en Literatura Intercultural en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Morelia, UNAM. Cursó estudios de bachillerato en Arte y Humanidades con especialidad en Literatura, certificado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA), en el Centro de Educación Artística (CEDART) “Miguel Bernal Jiménez” de Morelia, Michoacán. Participó en el 4° y 5° Encuentro Nacional de Literatura “Letras del futuro”, realizados en la ciudad de Mérida y Ciudad de México respectivamente. Ha participado también en la revista escolar, El Palabrero, del CEDART “Miguel Bernal Jiménez” en corrección de estilo y con algunos textos.

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