Murciélago | Bestiario

A lo largo de la Historia la humanidad ha intentado explicar su realidad a través de diferentes maneras. Los animales forman parte de esa realidad: seres con lenguaje no articulado a los que se les puede clasificar desde diferentes criterios: por sus funciones, sus características, sus propiedades o, en un nivel más complejo, desde la ciencia y los distintos niveles taxonómicos. Así nacen los bestiarios: primero en la mitología; luego, en el medievo se generan explicaciones sobre sus características y si sus cualidades los acercaban a Dios o, por el contrario, al Diablo, es entonces que los bestiarios pasan a ser piezas doctrinantes; siglos más adelante llega el auge de la ciencia y con ello los diarios de los naturistas, que recogen observaciones de ciertas especias a partir de pasar lapsos de tiempo instalados en su hábitat; posteriormente llegarán los bestiarios literarios. Todos tienen algo en común: la imaginación.
El primer dossier de 2020 es un compilado de textos que en conjunto forman un Bestiario. Se trata de trabajos que oscilan entre lo académico y lo literario: recopilan la visión popular plasmada en papel sobre ciertos animales en diferentes periodos y espacios, Son, al mismo tiempo, atisbos a diferentes culturas a partir de algo tan cotidiano como un animal.

Murciélago

Adriana Estefanía Acosta

Europa

El murciélago tiene una vasta cantidad de mitos a su alrededor, como que chupan la sangre de los humanos, que no pueden ver, que van directo a tu cabeza y se enredan en el cabello, que dan malos augurios y que tienen rabia. Algunos son ciertos, pero se verán influenciados por la cultura y su visión del mundo; otra de las razones que las volverán verdaderas, desde el imaginario popular, tiene que ver con su doble naturaleza animal: la de ratón y la de pájaro.

En la antigua Europa se tenía la idea de que representaban espíritus de los muertos que salían de las tumbas e iban a succionar la sangre de los vivos por la noche. Esto se mantuvo en la Edad Media, pues se les representaba como diablos. En la cultura china se tenía a los murciélagos como un augurio de buena suerte, sobretodo porque su palabra ‘fu’ significa felicidad y, a la vez, murciélago. En Egipto se creía que podían curar o prevenir las enfermedades o los síntomas de éstas, cuando encontraban un murciélago boca abajo en la entrada de la casa suponía que no dejarían entrar a los demonios.

De vuelta en la Antigüedad, en la mitología griega, el murciélago era la forma que Iquelo o Fobetor, deidad de las pesadillas, tomaba cuando salía por la noche de su cueva en el Érebo, además de que sus alas eran color oscuras. También se asocia las hijas de Minias, que fueron convertidas por Hermes en murciélagos tras haber devorado a Hipaso cuando Dioniso les despertó a las tres hijas el deseo por la carne. En las Metamorfosis de Ovidio, en el libro V:

Al instante las hermanas se esconden por la casa llena de humo y, esparciéndose por diferentes lugares, evitan los fuegos y las luces y, mientras buscan las tinieblas, una membrana se extiende por sus pequeños miembros y encierran sus brazos con una ligera ala; y las tinieblas no les permiten saber por qué motivo han perdido su antigua figura. No las alzó ninguna pluma, sin embargo, se sostuvieron con transparentes alas y, al intentar hablar, dejan salir una voz apenas perceptible y de acuerdo con su cuerpo y emiten ligeras quejas con su chillido y frecuentan las casas, no los bosques, y odiando la luz vuelan de noche y tienen un nombre sacado del crepúsculo vespertino.

Metamorfosis, Ovidio.

Estos animales también se hallan en La Odisea de Homero, donde se compara el sonido del murciélago con los chillidos de las almas que eran llevadas a Hades por Hermes. Se relaciona igualmente con Querefonte, discípulo de Sócrates, que se empezó a poner amarillo y perder el color como el murciélago, y se le acusaba por ponerse a estudiar de noche —cuestión que se le atribuye al murciélago y que por lo mismo se le dio ese apodo—, por esto, el animal también simbolizó lo intelectual; pero se torna negativo para los españoles, quienes consideran que el estudiar de esa manera sigificaba hacerlo de forma inmoderada, lo que generaba fatiga.

A partir de la Edad Media las asociaciones que se le empiezan hacer al murciélago son negativas y una de las razones es por el cristianismo. Escribe Cristóbal Macías en su artículo “Simbolismo, astrología y magia: el caso del murciélago”:

Durante el Medievo, en el arte cristiano, asistimos a una clara demonización del murciélago, concebido ya claramente bajo el aspecto de murciélago-vampiro, cuando se le contrapone simbólicamente al pelícano, el cual era representación, entre otras cosas, del Redentor, pues mientras éste es capaz de derramar su sangre para salvar a sus hijos muertos, el primero, en su variante vampírica, chupa la sangre del hombre al que ha herido, provocándole la muerte; así, mientras el pelícano representa al Cristo Redentor, el murciélago pasa a ser una figuración perfecta del Diablo o del Príncipe de las Tinieblas

“Simbolismo, astrología y magia: el caso del murciélago”, Cristóbal Macías.

También en la Biblia se le dedican algunos versículos: en Levítico 11:19 y en Deuteronomio 14:18 se cuenta que el Señor habla con Moisés y Aarón diciéndoles lo que pueden comer y lo que no, y menciona que no pueden llevarse el murciélago a la boca por ser una abominación —dado a su doble naturaleza—; y en Isaías 2:20: “el hombre arrojará a los topos y a los murciélagos, sus ídolos de plata y sus ídolos de oro que se había hecho para adorarlos”.

América

Pasando al continente americano, en la cultura mesoamericana el murciélago tiene significado desde el año 500 a.C. aproximadamente; es representado, según María Teresa Muñoz Espinosa, en “piedras, urnas de cerámica, pinturas, códices o topónimos”. Además, acorde a su artículo “Representaciones de dios murciélago”, recibe nombre como tzinacan, en náhuatl; zotz, en maya; bigidiri beela o bigidiri zinia, que significaba mariposa en carne en la lengua zapoteca; ticuchi léhle, con los mixteca; thut, con los huastecos; tsat’s, con los otomíes; entre otras formas según la lengua.

También en esta zona hay una gran cantidad de mitos y leyendas que se ven reflejadas en las supersticiones de los pueblos, pues, lo que más suele escucharse es su simbología con el vampiro, al igual que en Europa. 

No obstante, un mito relata que el murciélago “nace del semen y la sangre derramados por Quetzalcóatl en uno de sus sacrificios” (Muñoz Espinosa), donde después es enviado por la divinidad hacia la diosa Xochiquetzal para que mordiera su vulva y pudieran surgir flores que no huelan bien, esto se ve representado en el Códice Magliabechiano. Se cree que esto significa el comienzo de la menstruación y, por tanto, que la mujer ya será capaz de procrear. El mito sigue contando que cuando regresa al inframundo es llevado con Mictlantecuhtli, señor de los muertos, quien lo lava y de la agua que es usada sale la flor de los muertos, el cempoalxóchitl. Tanto el comienzo de la menstruación como el nacimiento de la flor le da al murciélago una simbolización contraria a la oscuridad y la muerte, pues, le están dando una  significación de fertilidad y de vida.

Asimismo, el hecho de que fuera un mamífero y que aún así pudiera volar ocasionó que los mayas lo relacionaran con el signo de la inmolación, el cual hacía referencia al sacrificio que se realizaba a una divinidad. Y también con el ‘ik’al, el cual era una figura mítica de los tzotziles que, por las características que se le atribuían, se pensaba era el murciélago y era temido por decapitar hombres y violar mujeres. 

Sus características físicas, según Alfonso Caso e Ignacio Bernal en su libro Urnas de Oaxaca (parafraseo a Muñoz Espinosa), muestran que en las culturas mayas y zapotecas eran representados con elementos humanos. A su vez, tiene orejas con formas de hoja y tragus de jade, sus dedos se muestran cortos y las garras tienen la finalidad de poder utilizarlas para sentarse en ellas, sus alas son grandes y filosas, las cuales le sirven para decapitar a sus víctimas, y es la única de las aves que tiene dientes, esto último señalado por Plinio el Viejo. Por ejemplo, en Monte Albán está representado por las cejas y la parte de la oreja llamada trago está en forma de hoja, a veces se confunde con el tigre, pero lo diferencia su cresta.

Adentrándonos más específicamente en la cultura maya y la representación del zotz, el investigador Roberto Romero Sandoval analiza sus significados en la cosmovisión maya y los menciona en una entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

Una de las cosas que menciona Romero Sandoval es que el murciélago no sólo simboliza fenómenos dentro de las creencias de las culturas que vienen desde el preclásico hasta el posclásico, también en éstas se vincula con otro animal como lo es el jaguar. La relación con éste se ve demostrado en el pectoral de Monte Albán, Oaxaca, y en los mitos de zutzbalam de los chontales de Tabasco que describen seres sobrenaturales con atributos de estos dos animales teniendo como significado dar riqueza a los hombres o causarles la muerte. De igual manera, juntos protegían la milpa y el pueblo, excepto cuando se burlaban de ellos, entonces tomaban venganza decapitandolos.

CC(by) clic | Representación en cerámica.

A la vez, dice Romero, “cabe destacar que el murciélago fue tomado como emblema de ciudades, como es el caso de Copán; además de que varios poblados llevan su nombre, por ejemplo, Zinacantán, en Chiapas, y Zinacantepec, en el Estado de México”.

Otro de los significados que se le da es por la asociación con la muerte. Esto se representa en códices como el Vaticano B, en donde está ilustrado con una cabeza en las manos, y también puede encontrarse en el Féjérvary Mayer y en el Borgia.  En este último, el antropólogo alemán Eduard Seler hizo una interpretación del murciélago y lo definió como “el animal que despedaza y desgarra, que arranca cabezas”. En estos códices mayas suele el zotz tener en una de sus manos a la víctima y en la otra los cuchillos con los que corta su cabeza. Además, hay otro mito que tiene que ver con los códices, pero no porque sean ilustrados en ellos, sino que se creía que por las alas de quiróptero con las que son representados pueden llevar a los escribas al inframundo y traerlos de regreso para plasmar lo que les han dicho los dioses.

También, en el Popol Vuh hay un relato suyo asociado con la decapitación de Hunahpú, ahí es nombrado como Camazotz. Camazotz se forma por las palabras kame (muerte) y zotz (murciélago), murciélago como dios de la muerte. Dicha deidad reinaba en los lugares más escalofriantes del Xibalbá, nombre que se le da en la cultura maya al inframundo, el cual está conformado por nueve niveles y es considerado un lugar de muerte tanto como lo es de vida. Tan sólo por habitar en el inframundo ya se le podía asociar al murciélago con la muerte, los sacrificios y las enfermedades.

Haciendo un resumen breve sobre lo que se relata en el Popol Vuh, Ixbalanqué y Hunahpú, quienes eran hijos gemelos de Hun-Hunahpú, dios de la fertilidad y el juego de la pelota, y de Ixquic, hija de uno de los señores del Xibalbá, jugaban a la pelota. Hun Camé y Vucub Camé, deidades demoníacas del inframundo, molestos por el ruido que los hijos de Hun-Hunahpú ocasionaban, los retan en el juego, siendo ellos los triunfadores finales. Así que, Ixbalanqué y Hunahpú se dirigen hacia ellos armados de cerbatanas en busca de la revancha, para esto pasan por pruebas impuestas por el inframundo maya hasta que llegan a la Casa de los Murciélagos, la cual era una caverna tenebrosa, donde Hunahpú fue decapitado por Camazotz. 

A raíz de este mito se cree, además, que el murciélago también devora la luz para poder destruir los astros, ya que  Hunahpú se convertirá en el Sol, según Martha Ilia Nájera, en su reseña de El murciélago en la cultura maya, “los tzotziles señalan que hombres negros con cuerpo de murciélago, los ‘ik’aletik, seres malignos, podrían devorar al Sol y producir un eterno eclipse que provocaría la muerte de la humanidad”. Y como Hunahpú y Camazotz ya se habían enfrentado antes, daba pie a que el dios de la muerte regresara para acabar definitivamente con él.

También, en el Popol Vuh, se cuenta en las antiguas historias del quiché que el murciélago fue un ángel que descendió del cielo con el objetivo de arrancarles la cabeza a todo ser humano de madera, que fue la primera creación de los mismos dioses que invocaron al zotz: Tepeu y Kukulkán, dos deidades mayas que intentaron tres veces crear a un ser vivo que los adorara. 

Otro de los significados que le dieron tenía que ver con el sacrificio —y esto tiene que ver con las leyendas más asociadas con los murciélagos— dado por la existencia de un quiróptero denominado Desmodus Rotundus, mejor conocido como murciélago-vampiro, que se alimentaba de la sangre de los hombres. Una razón que sustenta que se creía esto es el descubrimiento de la existencia de un plato que tiene dibujados cuatro vampiros de cuyas bocas escurre sangre, este plato proviene de Balamkú, Campeche.    

En cerámicas del período clásico, en el área apoteca, el murciélago era representado en la parte central  de un vaso, ya fuera el cuerpo completo o sólo su cabeza; en el occidente, se resaltaban los colmillos del Desmodus Rotundus; y también estaba retratado en el tótem de los tzotziles de cuyo jefe político era el ahpuh-tzotzil, rey murciélago.

Para los zapotecas, el murciélago era uno de sus dioses más importantes, pero esta adopción fue después de los mayas en el período II y III de Monte Albán (100-500 d.C.). Ellos también lo relacionaban con Pitao Cozobi, dios del maíz y de los mantenimientos. Se cree que algunas personas emigraron a esta capital zapoteca difundiendo sus supersticiones a través de los mitos y las leyendas. Por esto, los zapotecas adoptan sus historias y las integran a su cultura.

Hay una leyenda en Oaxaca que cuenta que en un momento el murciélago era el ave más bella. Al principio era físicamente igual a como se conoce en la actualidad hasta que un día friolento le pidió al creador que le diera plumas y éste accedió teniendo la idea de pedirle a cada una de las otras aves una de sus plumas. Al final, todas habían accedido a dárselas al murciélago y él estaba tan feliz con sus alas emplumadas que bailaba y se pavoneaba haciendo sentir mal a las otras aves. Por ello, el creador lo mandó llamar y el murciélago aún feliz seguía moviendo las plumas, pero éstas se le fueron cayendo una a una hasta que sus alas quedaron desnudas de nuevo. Por esto, se cuenta que se esconde en las cuevas y en la oscuridad, y que se olvidó de la vista para no tener que ver los colores que alguna vez tuvo en su plumaje.

Otra de las historias que se cuentan que da razón por la que el murciélago sale de noche, es una proveniente de Nigeria que se llama ¿Por qué los murciélago vuelan de noche? Esta historia trata de un murciélago que orilla a un ratón a suicidarse, la esposa al enterarse de la manipulación sobre su marido acude al rey para culpar al murciélago, pero éste logra huir manteniéndose en las sombras de la noche para que nadie pueda verlo y acusarlo.

CC(by) clic |Plato policromado de murciélagos, personajes del
inframundo

Por último, en los Cuentos mayas de Domingo Dzul Poot, el murciélago representa una ambigüedad: ratón y pájaro, esta situación se ve también en la fábula de Esopo “El murciélago y las comadrejas”. Dentro de la fábula, el murciélago se enfrenta a dos comadrejas: una, odia los ratones; y la otra, a los pájaros. Cuando se enfrenta a la que odia los ratones dice: “Soy pájaro, ve mis alas / Viva la gente de los aires”; y cuando se enfrenta a los que odian los pájaros, dice: “¿Qué hace a un pájaro? El plumaje / Soy ratón, ¡vivan los ratones!”.

En cambio, en el cuento maya, las aves y los animales se peleaban entre sí y el murciélago no sabía a cuál lado irse, así que prefiere esperar a ver quienes estaban  ganando y cambiarse si empezaban a perder.

Se ha visto, a lo largo de este texto, la variedad de significados que puede tener el murciélago dependiendo de la cultura que se consulte; llega a ocurrir que en estas mismas hay una dualidad en su simbología y en cómo es representado en carácter. Entre las regiones van a existir semejanzas en sus mitos y leyendas por la misma razón que hace que los zapotecos adopten al zotz como una de sus deidades: hay una transferencia de culturas a través de la oralidad.

2 comentarios en “Murciélago | Bestiario

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